Entrevistas

Juan Marín, Vicepresidente y Consejero de Turismo de la Junta de Andalucía
“Hemos suprimido barreras normativas que dinamitaban el desarrollo de la actividad turística y hemos apostado por generar riqueza y empleo”

Juan Marín
Juan Marín,Vicepresidente y Consejero de Turismo de la Junta de Andalucía

Convertir a Andalucía en una región atractiva para la inversión ha sido y es leitmotiv de este Gobierno que está volcado en mejorar la posición de la región a nivel internacional. Surgen dos baches en el camino, la conocida estacionalidad que se puede reducir, si se enfoca correctamente y no de forma coyuntural. Y la desconocida pandemia que ha tenido un efecto demoledor sobre los resultados económicos del año. Pero en 2021 se recuperarán lugares de liderazgo internacional, según Juan Marín.

 

Han transcurrido casi 18 meses desde las elecciones andaluzas de 2018 ¿Cómo valora este periodo de gobierno conjunto con el Partido Popular?

Han sido 18 intensos meses de trabajo en los que hemos dado cumplimiento a la gran mayoría -casi el 90 por ciento- de los compromisos adquiridos en el pacto de gobierno. Se han ejecutado ya, antes de llegar siquiera al ecuador de la legislatura, 80 de las 90 medidas acordadas que incluyen reformas en materia fiscal y de impulso económico, medidas de gran calado social en salud, educación y atención social y  se ha hecho una apuesta clara por la regeneración y la transparencia. Somos un gobierno que cumple y que pese a las dificultades que se han cruzado, toma medidas, se anticipa y mide ante todo que sean políticas eficaces y útiles.

Creo que tanto el pacto de gobierno como la alternativa de cambio que supuso después de 37 años en Andalucía fueron una buena noticia y generó expectativas e ilusiones que se han asentado en el ánimo de los andaluces. La sensación que yo capto entre los andaluces es que ha merecido la pena y que las nueves políticas están aportando soluciones nuevas para desbloquear problemas enquistados durante décadas.

Usted asumió personalmente la responsabilidad del turismo en Andalucía ¿Era consciente de la dificultad de la tarea de dirigir el departamento que supone mayor aportación al PIB andaluz y el que genera mayor cantidad de puestos de trabajo?

Prefiero no calificarlo como una tarea difícil sino como una tarea retadora. El turismo tiene un peso fundamental en la economía andaluza y, como tal, asumir su gestión desde el Gobierno suponía para mí una gran responsabilidad pero a la vez una gran ilusión por aportar y contribuir a su crecimiento. Soy un entusiasta de este sector, de esta industria y de sus profesionales y empresas. Creo enormemente en la capacidad innovadora, de reinvención y de diversificación. Estábamos y estamos volcados en mejorar su posición a nivel internacional, poniendo el acento sobre la modernización y la extensión en el uso de las nuevas tecnologías, en la creación de productos muy nuevos y exclusivos en los que Andalucía sea líder y referencia mundial y en aplicar y fomentar el conocimiento sobre la industria para su transición hacia un modelo más abierto, inclusivo y sostenible. La pandemia ha tenido un efecto demoledor sobre los resultados económicos del año, sobre la facturación final de las empresas y sobre el empleo, pero estoy convencido de que superaremos este duro bache y recuperamos ya en 2021 posiciones de liderazgo internacional. En el proceso, habremos cambiado las prioridades, la seguridad sanitaria es fundamental. Caminaremos hacia un turismo menos obsesionado con los números y los récords y más centrado en ofrecer diversidad y calidad y más acorde  los principios de la sostenibilidad y la inclusión.

¿En qué considera que ha cambiado la gestión turística en Andalucía con el Gobierno PP-Ciudadanos?

El gobierno del cambio está aportando a Andalucía un nuevo rumbo, para reorientar el modelo productivo e intentar hacerlo más eficiente, competitivo y sostenible. Y creo que se está notando desde el primer día en todos los aspectos, incluido el turismo. Le doy algún ejemplo. Con el Decreto-Ley 2/2020, de 9 de marzo, de mejora y simplificación de la regulación para el fomento de la actividad productiva, eliminamos la declaración de interés turístico de los proyectos de campos de golf, una figura que la experiencia ha demostrado completamente ineficaz y que no ha contribuido a impulsar la actividad económica durante el tiempo que ha estado vigente. También eliminamos estructuras que no han servido para nada desde que se crearon, como el Consorcio del Guadalquivir. Hemos suprimido barreras normativas, que dinamitaban el desarrollo de la actividad turística, como los criterios que limitaban la posibilidad de declarar municipio turístico a las pequeñas localidades de interior. Hemos apostado por generar riqueza y empleo, con la puesta en marcha de nuevos productos que aumentan la diversidad de nuestra oferta, como los basados en el mundo ecuestre o en el flamenco, o con la tarjeta turística cultural, y el nuevo decreto de clasificación hotelera, que después de años bloqueado conseguimos aprobarlo para poder competir en igualdad de condiciones con el resto de las comunidades donde ya estaba funcionando este sistema. Y puedo seguir, porque son muchas las actuaciones que demuestran que Andalucía ha cambiado de rumbo.

El plan de lucha contra la estacionalidad de los municipios turísticos del litoral aprobado por la Junta no parece que haya tenido mucho éxito ¿Coincide usted con esa apreciación?

No se puede decir que haya alcanzado los resultados esperados, al menos en su totalidad. Por lo que hemos comprobado, este plan del anterior equipo de Gobierno necesita para su despegue completo crear una red de municipios que no llegó a poner en marcha, por lo que alguna de las actuaciones se quedó en el tintero. En cualquier caso, creo que además adolecía de un problema de enfoque, porque no se puede solucionar con una visión de choque, de contingencia o temporal, un problema que no es coyuntural.

¿Hay solución para la estacionalidad turística o es algo realmente estructural y qué difícilmente se va vencer?

Pues a eso precisamente me refería. La estacionalidad cero no existe para un destino con un marcado componente estacional como suele ser el sol y playa, o la nieve en Sierra Nevada, que depende de la temporada y de factores muy arraigados como el calendario de vacaciones escolares y empresariales. Factores externos que condicionan, sin duda, la disponibilidad de tiempo de ocio para el turismo. Pero sí se puede reducir, si se enfoca correctamente y no de forma coyuntural, con acciones que ayuden a aumentar la complementariedad de nuestra oferta y su diversidad -especialmente en los destinos de nieve en verano y en los de litoral en invierno-, buscando nuevos perfiles de demanda, potenciando el crecimiento de segmentos más atemporales como el cultural, de naturaleza, el golf y deportivo, el gastronómico…

En todo caso ¿La Consejería tiene algún plan nuevo para reducir estacionalidad?

Sí. Y no es un plan de choque temporal, sino un plan global que actúe sobre la raíz del problema y lo haga de forma permanente. En concreto, lo que vamos a hacer es tratar la estacionalidad y sus posibles soluciones desde el programa marco de nuestra consejería, con el nuevo plan de desarrollo sostenible de Andalucía, el META 2027, que estamos redactando en este momento.

El sector turístico ha sido gravemente golpeado por la crisis sanitaria y casi todas las organizaciones empresariales consideran insuficientes las  ayudas previstas en el plan de choque del Gobierno central ¿Qué va a hacer la Junta para que el sector económico más importante de Andalucía pueda recuperar su vitalidad?

Decir casi todas es quedarse corto. Creo que no hay ninguna asociación turística que no haya expresado su malestar con el plan nacional de impulso. Malestar, o cuando menos decepción, por no estar a la altura de las necesidades de una industria que aporta el 13% del PIB y el 14% de los afiliados a la Seguridad Social en nuestro país. Entre otros motivos, no incluye rebaja del IVA al sector, ni bonos vacacionales, ni ampliación de los ERTE más allá del 30 de septiembre, ni una inversión similar a la de los países vecinos… Y porque llega tarde. Fíjese, tan tarde que el día de su presentación, el 18 de junio, en Andalucía llevábamos más de dos meses ejecutando nuestro propio plan regional de apoyo al turismo. Un plan andaluz que sigue en marcha, que supone una movilización de 300 millones de euros en la economía turística andaluza y que va a estar activo mientras la industria lo necesite, con medidas fiscales, de incentivo y apoyo a la liquidez y al mantenimiento del empleo y de formación e investigación. Y que nos ha posibilitado reprogramar por completo las acciones de marketing que teníamos previsto realizar en 2020.

La Junta comunicó un plan de promoción nacional e internacional para internar recuperar mercados ¿Qué se está haciendo en este sentido?

En este momento tenemos planificada una inversión de 22 millones y medio de euros para campañas promocionales y otras acciones de marketing que refuercen el posicionamiento de Andalucía como destino turístico y para atraer al turista de proximidad, principalmente, tanto andaluz como del resto de España, así como reactivar alguno de nuestros tradicionales emisores internacionales. Estas acciones las enfocamos a tres ejes distintos: las destinadas a apoyar al sector turístico para paliar los efectos derivados de la Covid-19, las que buscan proyectar nuestra oferta sobre determinados segmentos y periodos del año -como el verano, fines de semana y puentes o Navidad- y las específicas para mercados exteriores, como Reino Unido, Francia y Alemania. Estas últimas centradas en el refuerzo de branding de la marca Andalucía.

Entre otras, ya lanzamos la campaña con Antonio Banderas en medios de comunicación y redes, a quien agradezco de nuevo su colaboración desinteresada y su enorme generosidad con nuestra región, también tenemos activas otras dos en torno al sello Andalucía Segura, y una tercera para potenciar el consumo a través de agencias de viaje, además de varios viajes de familiarización en el destino. En todas estas actuaciones transmitimos la imagen de una Andalucía cercana, diversa y segura para viajar.

El Gobierno andaluz tuvo una buena iniciativa con el Decreto-Ley 4/2019 de Proyectos de Interés Estratégico para Andalucía ¿Cómo va la aplicación práctica de esta importante  norma? ¿El sector turístico está aprovechando esta posibilidad?

Está funcionando realmente bien y ha sido muy bien recibida por los inversores y así nos lo están haciendo ver. Los inversores se están encontrando con una administración más ágil y menos burocrática.

El objetivo de esta norma es precisamente crear un marco que incentive la inversión empezando por reducir los plazos de los procedimientos de creación de empresas, agilizando y simplificando la tarea administrativa y, en especial, en aquellos proyectos que sean declarados de interés estratégico.

Recientemente echó a andar nuestra Unidad Aceleradora de Proyectos de Interés Estratégico para Andalucía, creada también por este decreto y son muchos los inversores que están mostrando interés y contactando con ella a través de los Project manager. Esta unidad es una auténtica novedad. La hemos dotado con 20 especialistas, nuestros ‘project manager’, con la idea de tender puentes con los inversores, despejar problemas y evitar la pérdida de potenciales inversores. Se trata de un grupo de grandes profesionales que van a buscar proyectos de interés para la región, también en turismo, en inversión de hoteles, empresas tecnológicas…Todo ello es especialmente interesante en materia de inversión turística, que hará posible la localización de grandes establecimientos turísticos.

Andalucía necesita inversiones extranjeras. Además de este Decreto-Ley ¿Qué otras iniciativas tiene previstas la Junta para atraer estas inversiones?

Convertir a Andalucía en una región atractiva para la inversión ha sido y es leitmotiv de este Gobierno. Algunas reformas que hemos aplicado persiguen este fin, como el decreto que hemos mencionado. Entendíamos que había que dejar de penalizar la inversión y aplicar una fiscalidad más acorde con la de países y regiones que nos rodean y que la política que venía aplicándose en esta región durante décadas dejara de ser un lastre para el que viene a emprender. Hemos reducido enormemente las trabas administrativas y seguimos trabajando en ello para que empezar un negocio o una empresa no suponga una carrera de obstáculos. Además de crear la figura del project manager de la Unidad Aceleradora de Proyectos, vamos a hacer una tarea de evaluación continua, porque buscamos resultados. No queremos que nos pase como con organismo cómo la Fundación Andalucía Emprende cuyo funcionamiento y coste no justifica en absoluto los escasos resultados obtenidos durante años. Por otra parte, estamos haciendo una gestión directa en contacto permanente con los sectores y las empresas y que, en materia turística, por ejemplo, nos ha llevado a impulsar y desbloquear, durante la pandemia, el nuevo decreto de Clasificación Hotelera con el que se han abierto nuevas expectativas en el sector y se alientan inversiones que llevaban años reclamando un cambio para abordar mejoras en los establecimientos con la intención de distinguirse y que su apuesta por la calidad tuviera un reflejo claro. Tras su aprobación, en apenas 20 días se han planteado hasta 134 proyectos que suponen 5.600 nuevas camas.

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