Pont Hospitality se posiciona como referente de la hostelería experiencial en España, impulsando un ambicioso plan de crecimiento que une marcas internacionales de prestigio con propuestas locales de alta calidad. Con hitos recientes en Marbella y Madrid -Noyane en el Hard Rock Hotel Marbella, Solana de Juvia Group, Barlume de LDV Hospitality y la gestión F&B del ME Marbella, entre otros-, la compañía busca convertir a España en un polo de referencia global en gastronomía hotelera. El enfoque no solo fortalece la presencia de marcas globales, sino que también genera empleo local, dinamiza la economía de ciudades clave como Marbella y abre la puerta a una expansión hacia Málaga, Palma, Barcelona e Ibiza, apoyada en proveedores de proximidad y talento culinario. Así nos lo cuenta su CEO y fundador, Francisco Arocha.
¿Cuál es la visión estratégica de Pont Hospitality para posicionarse como referente en el sector de la hostelería experiencial en España y en qué aspectos consideran que deben enfocarse para lograrlo?
Pont Hospitality es una compañía innovadora dentro del segmento lifestyle en el sector de la hostelería en España, especializada en el desarrollo y gestión de conceptos gastronómicos de alto nivel en hoteles de referencia. Nuestra filosofía es redefinir la experiencia Food & Beverage en hoteles y espacios de hospitalidad de nueva generación, ofreciendo propuestas culinarias excepcionales y memorables con las que hacer de la oferta gastronómica hotelera una experiencia dinámica, sofisticada y auténticamente local.
¿Cómo visualiza la evolución del modelo de gestión de Food & Beverage en hoteles de alta gama, especialmente en un entorno competitivo y en constante cambio como el actual?
Considero que existe un antes y un después del COVID. Tras la pandemia, se creó una tendencia en algunas ciudades con vocación internacional dentro de España, como Madrid, Marbella, Barcelona, Ibiza o Mallorca, en la cual los hoteles en el segmento lifestyle y hoteles de lujo empiezan a profundizar su deseo de externalizar su oferta de alimentos y bebidas. En algunos casos, trayendo algún restaurante independiente, en otros casos tercerizando toda la operación. Este modelo tradicionalmente se hacía en hoteles de lujo y, quizás, con conceptos de alta gastronomía y principalmente españoles.
El incremento de viajeros internacionales después del COVID y el incremento de la presencia de marcas hoteleras internacionales dirigidas a viajeros internacionales generó la oportunidad de que se incorporaran también restaurantes o marcas conocidas a nivel mundial. Esto es lo que nos llevó a nosotros, como grupo, a negociar un portafolio de licencias que hoy en su conjunto representan más de 300 restaurantes abiertos en las principales capitales del mundo.
A medida que este modelo evoluciona, una de las tendencias que considero más están marcando y más van a marcar nuestro sector es la internacionalización de la gastronomía. Hace algunos años era prácticamente imposible pensar que en un hotel en España se ofreciera una propuesta de comida asiática, japonesa o italiana. Sin embargo, hoy en día justamente esa es la tendencia. Hay tanta oferta de tanta calidad de gastronomía local en la calle, que el cliente hotelero sale a la calle cuando quiere degustar o probar esa gastronomía local. Nuestra idea no es competir con ese mercado tan amplio, tan profundo y tan bien estructurado, sino llenar un vacío y hacerlo complementándolo.
¿Qué valor aporta la colaboración con marcas internacionales como Juvia Group y LDV Hospitality a la expansión y diferenciación del grupo en el mercado español?
Asociarnos con grandes grupos como Juvia Group y LDV Hospitality nos permite llegar a las mejores cadenas hoteleras del mundo con unas garantías de calidad, un expertise y un prestigio que son los que luego nos van a diferenciar de otros grupos y propuestas de la competencia. En función de la cadena hotelera, de la ubicación y del perfil del hotel, nosotros analizamos sus necesidades y buscamos el partner que cuente con marca que mejor se adapte al posicionamiento deseado.
Hablamos de marcas como Solana by Juvia Group, Barlume de LDV Hospitality, o Noyane de Richard Sandoval, que vienen avaladas no solo por su trayectoria de éxito en otras ciudades de referencia como Miami o Nueva York; también cuentan con el sello y la identidad propia que le dan sus reconocidos chefs internacionales. Tratamos de jugar con marcas que tienen al menos 10 años de experiencia y que tienen entre 10 y 20 outlets en otras ciudades del mundo y sobre ellas construimos nuestra propuesta de valor, mientras en paralelo diseñamos nuestras propias marcas.
¿Cuál ha sido la estrategia de Pont Hospitality para fortalecer su presencia en destinos clave como Marbella y Madrid, y cómo encajan en esa estrategia las recientes gestiones en el hotel ME Marbella y la apertura de Noyane?
En primer lugar, diría que entender muy bien la realidad, el posicionamiento y el valor diferencial que ofrecen cada una de estas ciudades. Se trata de saber qué perfil de visitante atrae, cuál es su poder adquisitivo y, sobre todo, qué valora más a la hora de diseñar su estancia para que cada experiencia sea única. También conocer las demandas y gustos de un público local que queremos que se sienta integrado, y al que también nos dirigimos. Queremos abrir la experiencia de los hoteles de lujo a esos habitantes de las ciudades que quieran disfrutar de conceptos gastronómicos innovadores, sofisticados y diferentes.
En todo ese proceso, es fundamental que vayamos siempre de la mano de la cadena hotelera. A la hora de definir su área de Food & Beverage, es necesario abordarla como una extensión estratégica del propio posicionamiento global del hotel. No se trata solo de ofrecer un espacio en el que servir comidas y bebidas, sino de construir experiencias coherentes con la identidad de la marca y las expectativas del huésped y de los demás visitantes.
Las aperturas que hemos llevado a cabo desde nuestra llegada a España están siendo la mejor materialización de esta estrategia. En menos de tres meses nos hemos aliado con algunas de las mejores cadenas hoteleras del panorama internacional -Edition Hotels, ME by Meliá y Hard Rock- para lanzar seis marcas con tres de los grupos de restauración más importantes del mundo -LDV Hospitality, Juvia Group y Richard Sandoval Hospitality-. Todo ello, por el momento, en dos ciudades cosmopolitas, vibrantes y dinámicas que están marcando tendencia y se han convertido en referentes globales por su oferta de ocio y gastronomía.
Allí donde eso pase, queremos que esté Pont Hospitality. Por eso, nuestros planes de expansión en España contemplan ya otras ciudades como Málaga, Barcelona y Palma de Mallorca.
¿Cuál es el impacto esperado de la incorporación de marcas como Solana, Barlume, La Tulumita y La Terraza Del Med en la experiencia de los huéspedes del hotel y clientes?
Con estas cuatro nuevas marcas aspiramos a que el Hotel ME Marbella se convierta en un referente a nivel local y nacional por su completa y equilibrada propuesta de Food & Beverage. Hablamos de un hotel perteneciente a una de las mejores cadenas hoteleras del planeta, que acaba de renovarse para seguir siendo un emblema en lo que respecta a la calidad de servicios, a su decoración cálida, limpia y elegante, y a su arquitectura de vanguardia. Su propuesta gastronómica tenía que estar a la altura
Cada una de las marcas ofrece una experiencia diferente, de la mano de cartas en las que prima la originalidad, la innovación y, por encima de todo, la calidad. Contamos con la sencillez y la cercanía de La Terraza Del Med; los sabores de inspiración mexicana de La Tulumita; la fusión del alma de Miami con la frescura del Mediterráneo del pool club Solana by Juvia Group, y la innovadora propuesta de all-dining de Barlume, que destaca por su sofisticación desenfadada.
Para Pont Hospitality, como operadores en exclusiva de toda su oferta F&B, ha sido un desafío apasionante y un orgullo diseñar una propuesta como esta, y confiamos en que, de la mano de ME by Meliá, se convierta en uno de los nuevos iconos de Marbella.
¿De qué manera adapta Pont Hospitality sus propuestas gastronómicas sin perder la esencia local y cultural de cada destino?
Parte del éxito de nuestro modelo es lograr ese equilibrio entre la importación de reconocidas marcas de éxito internacional, y ese toque local único que tiene cada mercado. Ya sea adaptando cartas mediante la integración de platos exclusivos que creemos que encajarán con los gustos y demandas locales, o reforzando la presencia de ingredientes y materias primas de proximidad.
Por ejemplo, en el caso reciente de Barlume, LDV Hospitality ha desarrollado una carta inspirada en los sabores de la Costa Amalfitana italiana, la Riviera Francesa, la Costa Brava española y el norte de África. Al igual que la del Barlume de NY, la carta combina cócteles creativos, ingredientes de calidad y técnica experta, con la idea de transportar a sus visitantes a un mundo donde conviven el alma del Mediterráneo con el pulso vibrante de Manhattan.
A la hora de adaptar esta propuesta a los gustos y características de Marbella, el Chef Roberto Yupanqui ha optado por reforzar las influencias de la Costa del Sol, apostando por incluir en la carta platos exclusivos como las “Crab Croquetas”, los “Gnochetti” con bogavante, el “Octopus Catalana” o la deliciosa selección de pinsas, con los que terminar de darle ese toque más local, sin perder esa combinación de inspiraciones que han convertido a Barlume en un éxito en Nueva York.
¿Qué papel juega la innovación en el desarrollo de nuevos conceptos gastronómicos y en la gestión de sus operaciones?
A la hora de desarrollar nuevos conceptos gastronómicos, saber innovar es clave, ya sea a la hora de diseñar cartas únicas, con sabores que no dejen a nadie indiferente y fusiones que sorprendan, como de acompañarlas con experiencias como la mejor música en directo, o una ambientación única de la mano de artistas e interioristas de prestigio.
En este sentido, una de las mayores innovaciones a la que estamos asistiendo como sector ha sido la internacionalización de la gastronomía. Hay tanta oferta de tanta calidad de gastronomía local en la calle, que el cliente hotelero sale a la calle cuando quiere degustar o probar esa gastronomía local. Nuestra idea como grupo no es competir con ese mercado tan amplio, tan profundo y tan bien estructurado, sino llenar un vacío de forma complementaria.
¿Qué expectativas tiene la compañía respecto al impacto de estos nuevos proyectos en su crecimiento y posicionamiento en el mercado?
La incorporación de Solana (pool club de Juvia Group), Barlume (LDV Hospitality), las marcas propias de La Tulumita y La Terraza Del Med en el ME Marbella, junto a aperturas recientes como Noyane en el Hard Rock Hotel Marbella y Scarpetta en The Madrid EDITION, representan un salto estratégico para consolidar a Pont Hospitality como referente del lifestyle F&B en España. Estos lanzamientos refuerzan la confianza de cadenas y socios internacionales, diversifican ingresos al combinar propuestas para huéspedes y público local, y elevan la visibilidad de la marca gracias al respaldo de chefs y conceptos de prestigio.
Además, actúan como prueba de concepto para acelerar la expansión a destinos clave como Málaga, Palma, Barcelona o Ibiza, impulsando al mismo tiempo la creación de empleo y el consumo de producto local.
¿Cómo contribuyen estos nuevos proyectos a la generación de empleo y al impulso de la economía local en las ciudades donde operan, como es el caso de Marbella?
En Pont Hospitality tenemos un compromiso muy claro: generar un impacto positivo en los entornos en los que estamos presentes. Eso pasa no solo por ofrecer propuestas gastronómicas únicas y diferenciales que dinamicen el mercado local, revolucionando su oferta gastronómica y atrayendo a nuevos perfiles de visitantes. También pasa por crear empleo de calidad, rodearse de los mejores y hacer de Pont Hospitality un equipo de referencia en el que prime el orgullo de pertenencia. Desde nuestra llegada a España hemos generado ya más de 200 empleos directos, más de la mitad de ellos en Marbella, y nuestra aspiración es seguir creciendo de forma continuada y sostenida.
¿Cuál es su visión a largo plazo para Pont Hospitality en términos de crecimiento y liderazgo en el sector de la hostelería?
La estrategia de crecimiento de Pont Hospitality no solo crea experiencias gastronómicas únicas, sino que también tiene un impacto económico real y duradero en las ciudades donde opera. En Marbella, la implementación de Noyane (chef Richard Sandoval), seguida por la gestión integral del F&B del Hotel ME Marbella (incluyendo Barlume, Solana y Del Med), está generando un flujo significativo de actividad económica, desde construcción y apertura hasta operaciones continuas
Además, la apuesta por proyectos como Del Med, una marca propia centrada en producto local y diseño elegante, implica un impulso a los proveedores y productores de proximidad, fortaleciendo la economía local y fomentando cadenas de valor sostenibles y auténticas
Estos lanzamientos reactivan y dinamizan el tejido económico local, impulsando tanto el empleo como la visibilidad de Marbella, al consolidarla como un destino gastronómico y experiencial de gran atractivo.
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