Opinión

Casco Antiguo de Marbella: coordinación integral para que la mejora sea vida y no solo imagen

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Casco Antiguo de Marbella

| LA MIRADA DE JACQUELINE CAMPOS |

El Casco Antiguo de Marbella vive una tensión constante entre su valor patrimonial y la presión turística. La belleza del entorno no siempre se traduce en una experiencia sostenible ni en una convivencia equilibrada para quienes lo habitan, porque faltan soluciones coordinadas que atiendan a la vez la imagen del barrio, su funcionamiento diario y la actividad que lo mantenga vivo durante todo el año. Sin una estrategia integral, las mejoras se notan por partes, pero el conjunto no termina de estabilizarse.

El problema del Casco Antiguo de Marbella no se resuelve con una actuación aislada, aunque se hablen de aspectos que, de verdad, son importantes y visibles como el cableado o el espacio público. Es cierto que se están moviendo piezas: el Ayuntamiento impulsa un Plan Especial y cambios normativos para proteger mejor el patrimonio y facilitar rehabilitaciones, evitando que edificios se abandonen. Eso es positivo, porque sin reglas claras es difícil rehabilitar con seguridad jurídica y con coherencia patrimonial. Pero en mi opinión, regular y rehabilitar es una parte; la otra parte, la que suele faltar cuando hablamos de barrios históricos, es el marco global que coordine todo lo demás. Sin ese marco integrador, el resultado tiende a ser desigual, porque unas actuaciones avanzan y otras no se alinean con la misma estrategia.

Un casco antiguo no se conserva solo pintando fachadas. Un centro histórico se mantiene vivo cuando está habitado, gestionado y sostenido por actividad real: vecinos que pueden convivir con el uso turístico, comercio que tiene razones para mantenerse y renovar su oferta, servicios que responden y una experiencia del visitante buena sin convertirse en un problema.

Por eso, me parece que la opción de un plan integral es lo más sólido. Si abordamos el Casco Antiguo por compartimentos, primero estética, luego obras, luego campañas, luego limpieza, el usuario final lo percibe como discontinuidad: el visitante disfruta por momentos, pero el barrio como sistema no termina de funcionar; y el residente sufre picos de saturación, fricciones y dificultades de mantenimiento cuando no hay una gestión coordinada de fondo. Además, el debate no es solo visual. En el Casco Antiguo aparecen preocupaciones recurrentes como la masificación turística y la saturación puntual, quejas vinculadas a la limpieza en zonas de alta afluencia y, sobre todo, el reto más difícil: conseguir vida y actividad todo el año. Marbella no puede permitirse que el Casco Antiguo sea únicamente una postal de temporada.

Ese plan integral debería encajar imagen y sostenibilidad urbana, donde caben el soterramiento del cableado cuando proceda, la renovación de la iluminación, la unificación de señalética y mobiliario y criterios claros para rehabilitar sin perder identidad, pero con continuidad y mantenimiento, no como operación puntual. También debe gestionar la experiencia del visitante y la movilidad real, cuidando recorridos peatonales, puntos conflictivos y el orden en zonas de concentración para reducir el efecto caos y evitar que la saturación rompa la convivencia. Asimismo, requiere vida cultural y actividad permanente que no sea estacional, con programación de pequeño y mediano formato que motive la repetición y no dependa solo del verano: rutas patrimoniales, exposiciones, talleres, eventos familiares y propuestas repetibles de calidad.

Un Casco Antiguo más vivo: comercio, seguridad, convivencia y turismo coordinados todo el año

El comercio, con identidad y empleo estable, es otro pilar. El Casco Antiguo ya actúa como Centro Comercial Abierto y realiza campañas de dinamización, pero un plan integral debe apostar por el comercio tradicional, la gastronomía local y la artesanía, evitando la homogeneización. Y tiene que abordar con seriedad el problema de los locales vacíos mediante incentivos y acompañamiento, porque cuando faltan comercios vivos, el barrio pierde temperatura.

Además, en un destino de calidad la limpieza y la seguridad forman parte de la marca. No se trata de actuar solo en momentos punta, sino de sostener un estándar diario con limpieza impecable, iluminación adecuada y una vigilancia discreta pero efectiva. Y, por último, vecinos y convivencia tienen que ser una condición de continuidad: si un casco antiguo pierde residentes, se convierte en decorado. El plan integral debe proteger la vida vecinal, fomentar participación y escuchar para ajustar medidas cuando aparezcan problemas concretos; no basta con convertir el barrio en escena turística, hay que garantizar que sea un lugar donde se pueda vivir y convivir.

Quiero dejar claro que mi enfoque no niega lo que se está haciendo. El Plan Especial y los cambios normativos que se impulsan son una base necesaria para el patrimonio y para rehabilitar. Lo que defiendo es que ese trabajo se complete con una estrategia que coordine urbanismo, movilidad, actividad, comercio, servicios y turismo, porque eso es lo que transforma mejoras sueltas en revitalización real.

No necesitamos un Casco Antiguo más bonito; ya lo es. Necesitamos un Casco Antiguo más vivo, y eso solo se logra con un plan integral que coordine urbanismo, comercio, cultura, movilidad, seguridad y promoción turística, pensando en vecinos y en visitantes durante los doce meses del año.

Jacqueline Campos | Periodista, Experta en Marketing Turístico y Directora de Touristic News.

 

Jacqueline Campos

Periodista, Experta Universitaria en Comunicación y Protocolo por la Universidad de Málaga, Executive Program en Marketing y Comunicación Moda & Lujo por ESIC Business & Marketing School, Postgrado en Marketing Turístico por ESNECA, Executive Program en Management Firmas Jurídicas por Economist & Jurist School, Executive Program en Transformación Digital por Campus Cámara Sevilla SAU y Miembro de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión. Cuenta con más de treinta años de experiencia en el campo del periodismo y la comunicación, ha trabajado en Antena 3, Localia TV, Canal Sur y ha sido durante varios años columnista de opinión en Diario Sur del grupo Vocento. Actualmente es colaboradora habitual de Canal Sur TV y Onda Cero. Es fundadora y editora del periódico digital de información turística, Touristic News.

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